Andrea Bilbao

Bienvenid@ a una nueva percepción

Soy Andrea Bilbao

Cuento con 10 años de experiencia como terapeuta, especialidad en acompañamiento en bioneuroemoción®, profesora de yoga, inteligencia emocional PNL y registros akáshicos.

 

Te guiare al autoconocimiento para que alcances tu libertad emocional.

¿Qué es una dependencia emocional?

¿Qué es la dependencia emocional?

El dependiente emocional suele caracterizarse por una necesidad de que alguien lo complete, lo salve, o en ocasiones puede estar disfrazado de la necesidad de intentar salvar a otros, del cual subyace un miedo oculto al rechazo y al abandono. 

Presentan una sensación de insuficiencia y un gran temor a la soledad, huyen y se niegan a escucharse, temen al encuentro con su propio dolor.  

Que es una dependencia emocional

¿Qué es la dependencia emocional?

Es un patrón psicológico que se manifiesta en las relaciones interpersonales comúnmente en parejas aunque también puede verse reflejado en la familia y círculos cercanos. 

La dependencia emocional es una adicción y debe ser tratada como tal, ya que a pesar del dolor que experimentan los integrantes de este tipo de relaciones reinciden una y otra vez, debido a la abstinencia y el apego que la distancia física o emocional les provoca al separarse el uno del otro.

Crean una falsa seguridad con su pareja y generan un círculo vicioso en el que provocan rupturas en la relación y regresan rápidamente. Dicho comportamiento genera dolor y sufrimiento, sienten que sus vidas se terminan si se alejan de esa persona a la que creen amar. 

Es común que este tipo de personas se pongan a sí mismas en segundo, tercer y hasta último lugar para agradar a otros y de esta forma buscar su aprobación, temen ser abandonados.

El camino hacia la introspección 

No te engañes, no existe “un alma gemela” esperando por tí.

Esto no es amor, es simplemente miedo, apego y dependencia disfrazada de amor.

A veces confundimos amor con apego, mendigamos cariño, creemos que debemos sufrir para demostrar que amamos.

Idealizamos personas, nos percibimos como víctimas justificando cualquier comportamiento que sobrepase nuestros límites,  ésto se debe a un gran vacío existencial a una falta de nosotros mismos en nuestro propio plan y propósito de vida.

Es clave indagar y analizar el cómo fuimos criados, el ambiente emocional que había en nuestro hogar al momento de nuestra gestación, como era la convivencia de nuestros padres o cuidadores en los primeros años de vida y las creencias que de ahí conformamos determinan en gran medida el tipo de pareja que elegimos hoy como adultos.

Otro factor importante son las heridas que aún mantenemos abiertas desde la niñez sin sanar, que deben ser observadas y sanadas.

Somos información, desde la conciencia de unidad ya sabemos que todo está unido e interrelacionado por lo tanto nuestros pensamientos sentimientos y emociones dan vida al mundo en el que vivimos y experimentamos

A continuación citare ejemplos para mayor comprensión:

Muchas veces las mujeres vamos por la vida de manera inconsciente buscando en los hombres a ése papá que nos quiera, que nos abrace, que nos contenga, que nos vea, nos reconozca, que nos salve, y en cambio encontramos dolor, rechazo, abandono y más sufrimiento.

Esta sumisión trae consigo en un rol poco saludable, pes ella inconscientemente toma el papel de hija de su pareja. Éste cambio de roles no es para nada sano ya que éste hombre de alguna manera siente cargar con la responsabilidad de su compañera.

Muchos hombres, a través de su herida de rechazo van en búsqueda del amor de mamá, se sienten insuficientes, no reconocidos por ella. Entran en un bucle, en una competencia inagotable para lograr reconocimiento y aceptación, en ocasiones lo reflejan muy bien en sus trabajos

A nivel inconsciente buscan la aceptación y el amor de mamá en las mujeres, esto se traduce en un inconformismo hacia sus parejas, ninguna es lo suficientemente buena, la búsqueda en ellos parece interminable y finalizan sus relaciones a menudo ejerciendo violencia de cualquier tipo.

Se confunde el vínculo a través del cual terminan actuando como papás de sus parejas.

Este tipo de personajes se atraen para aprender el uno del otro, ambos llevan una información de desvalorización expresada en dos polaridades diferentes.

Cargan con un gran desmerecimiento que se expresa en el campo cuántico para sanar las heridas antes mencionadas. Esta información heredada del clan familiar busca ser sanada ya que sus padres no supieron hacerlo de otra manera, actuaron bajo sus limitaciones, sus programas y la conciencia que tenían en ese momento.

 Y la información paso a la segunda generación para que esta le brinde un nuevo enfoque por el cual todos sean liberados. La clave es no juzgar aceptar comprender, sanar y trascender dicha información ya que de no ser sanada la heredaran sus descendientes para ser liberada a través de un nuevo cambio de percepción.

En el mundo en el que vivimos, el mundo de las formas, la única manera de aprenderlo es a través del espejo, observándolo en el otro. A través de mi pareja veo reflejada mi propia herida, si percibo que me maltrata debo de observar cómo me estoy maltratando, aceptarlo y posteriormente sanarlo.
Mi pareja es mi proyección, está ahí para que conozca una parte de mí, que sin él o ella no sería capaz de reconocer. Sólo es un mensajero.

Aprendemos o todo se repite en la próxima pareja.

Lo cierto es que para lograr un cambio, lo primero que debo hacer es reconocerlo en mí y luego aceptarlo.

Éste tipo de vínculos genera adicción, dependencia emocional, sufrimiento y un gran apego debido a la desvalorización que manifiestan ambos integrantes.

Muchas veces las personas me preguntan en consulta si ésto supone dejar a su pareja. Lo cierto es que cada caso es diferente, existen generalidades pero dentro de cada unión hay situaciones particulares.

Por ejemplo, pueden tomar la decisión madura de trascender juntos éstas heridas de la infancia y la información transgeneracional a través de terapias u otras formas que la pareja elija de manera consciente en el que ambos sean beneficiados.

Otra opción esa aceptar y trascender el fin de ésta relación con el aprendizaje y el agradecimiento a la misma.

Diferencias entre dependencia emocional y amor

  • El amor es todo lo opuesto, es la entrega, el respeto por tí y por el otro.
  • Amar una forma de vivir, es admirar a quien tienes enfrente y saber que la relación como pareja puede terminar hoy mismo y aun así, soltar el miedo a que se marche.
  • Amar significa dejar ir si es necesario y no intentar retener como niños.
  • Amar es respetar los tiempos y espacios de la otra persona.
  • Amar es compartir, es brindar tiempo de calidad para ambos.
  • Amar es verte en él, en ella y en todo su entorno.
  • Amar es aceptar sus luces y sombras.
  • Amar es saber hasta cuando es sano, y saber marchar cuando ya no lo es.
  • Sin resentimientos, sin reclamos y sin culpas.

Nadie nos completa

Recuerda, no existe la media naranja, alguien que me complete o una única alma gemela.

Tu no necesitas que nadie te complete, eres un Ser único y maravilloso. Una pareja no llega para llenar un espacio vacío, sino que se complementan, cada uno le aporta algo al otro. En esta sinergia ambos encuentran la armonía y el equilibrio tanto fuera, como dentro de la pareja.

Hay tantas almas gemelas como formas de ver y percibir existen en éste instante presente. Cada pareja con la que compartas, ya sea un día, un mes o hasta el fin de tus días es tu alma gemela en éste mismo momento, es la persona perfecta para acompañarte, en tu crecimiento, personal y espiritual.

Existen dos emociones AMOR Y MIEDO.

Siempre que no sea amor, será miedo disfrazado de rabia, bronca, celos o temor a perder a esa persona. Si es así, estás temiendo, y si temes no amas.

Vuelve al amor, regresa a tí.

Sól@, o acompañad@.

Andrea Bilbao